Limpieza de superficie solida

La superficie sólida fue creada para una vida de cuidado fácil. Simplemente siga nuestras sencillas instrucciones para ayudarte a mantener las cubiertas en perfectas condiciones. 

Limpieza diaria: Aunque los líquidos no pueden penetrar en la cubierta de superficie solida, es mejor limpiar los derrames a medida que ocurren. Generalmente, un paño de microfibra húmedo usado con un detergente suave estándar debe quitar la mayoría de las manchas. Limpie siempre con un movimiento circular.

Limpieza de manchas convencionales: Limpiar la mancha con agua, papel o un paño para retirar lo máximo posible el exceso de esta. Humedecer un paño y aplicar un limpiador que no sea de base ácida muy fuerte, frotar realizando movimientos circulares y, finalmente, secar la superficie.

Limpieza de manchas difíciles: La limpieza de las manchas difíciles es mucho más fácil de lo que sería sobre otros materiales. Solo hay que seguir los siguientes pasos:

Aplicar un limpiador de micro partículas,  sobre la mancha y humedecer una esponja de fibras.

  • Mediante movimientos circulares y frotar la mancha hasta que desaparezca.
  • Si es necesario, repetir la acción y ejercer algo de presión.
  • Finalmente, retirar la crema sobrante con una esponja de fibra verde de limpieza, aclarar con agua y secar muy bien la superficie con un paño suave.

Si al terminar la limpieza hay diferencias entre el acabado de la zona de la mancha y el resto de la superficie, se puede repetir el procedimiento, esta vez alrededor del área tratada, para homogeneizar la superficie hasta que los cambios no sean perceptibles.